Las altas temperaturas que alcanzaron la máxima del año, con 41,2 grados el miércoles 28 de diciembre, hicieron que el faltante de agua se sintiera con fuerza en algunos barrios, llegando a niveles de desesperación.
Muchas personas decidieron partir de Rincón ante el crítico panorama, que se siente con mayor rigor en estos días, con picos de calor que continúan superando los 40 grados, dando la sensación de un verdadero desierto.
Otros vecinos debieron suspender la llegada de visitas de fin de año, debido a los inconvenientes existentes en cuanto a la provisión del recurso, dando muestra de lo complicada que es la situación coyuntural.
Desde el sector de Servicios Públicos, Carlos Videla reconoció que “estamos en el pico de plena emergencia hídrica” y destacó que “hemos reparado una bomba de agua que fue rota de manera intencional durante la fiesta de Navidad". Según explicó el funcionario, las refacciones permitieron llevar agua a tres sectores afectados.
Detalló que “con una piedra rompieron el rodamiento de la bomba, perjudicando no al municipio sino a los vecinos que se abastecen desde ese sector” y aseguró que “el problema ya está solucionado y el agua comenzó a llegar”.
En los barrios en los que persiste el problema, Videla confirmó que se continuará entregando agua en camiones, con hasta mil litros por día, por frentista. "Nos pedían 10 ó 15 mil litros, para llenar piletas y no podemos funcionar así”, se excusó.
Cabe recordar que se está trabajando con siete camiones cisterna y que a medida que va recibiendo el agua, la gente tiene que firmar una planilla para contabilizar la entrega del recurso.
Por otra parte, se continúa con la construcción de cuatro perforaciones, de las cuales ya hay una terminada y en los primeros días de enero estaría terminada la segunda, esperando los resultados de las muestras, para saber si es potable y poder contar con un mayor caudal de agua para distribuir.
Fuente: La Mañana de Neuquén
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