La doctora Cintia Barros, a cargo temporalmente del Hospital de Área de Rincón de los Sauces consideró necesario recordar las medidas de prevención para prevenir golpes de calor y evitar cuadros de gastroenteritis, debido a las altas temperaturas.
“Lo más importante es hidratarse y quedarse adentro, que los niños y los ancianos tomen abundante líquido, sobre todo agua potable”, contó a Radio Arenas.
Cabe recordar que hay una diferencia entre lo que habitualmente se llama “golpe de calor”, de lo que es “insolación”. Esta última es cuando hay sufrimiento de las personas por altas temperaturas, esto es, más de 25 o 30 grados de calor.
El “golpe de calor” es cuando este proceso se agrava aún más y entonces la persona llega a la consulta médica con deshidratación y vómitos, ya que se pierde el control de la regulación de la temperatura a nivel del cerebro y cuando se pierde esta propiedad el cuerpo comienza a experimentar temperaturas superiores a los 38 y 39 grados y llegando inclusive a los 40 grados.
La persona afectada por un cuadro puede ser distinguida por tener la piel enrojecida, caliente y seca sin sudor. Además, puede experimentar mareos, náuseas, defectos en la visión, vértigo y desorientación.
Entre las personas que más sufren los golpes de calor se encuentran los niños, los ancianos, quienes sufren enfermedades de base como diabetes, insuficiencia renal, hipertiroidismo y obesidad entre otras afecciones, quienes deben evitar exponerse a las altas temperaturas.
Ante los primeros síntomas se debe consultar inmediatamente al médico o dirigirse hacia un centro de salud, pero preventivamente la gente debe evitar el sol del mediodía, entre las 11 y las 17 y si no se puede evitar por razones laborales, usar sombreros o gorras que protejan la cabeza.
También es necesario tomar dos litros o más de agua por día; evitar las bebidas con cafeína como el café, té y las bebidas cola y no consumir bebidas alcohólicas durante las horas de más calor, ya que éste favorece la eliminación de calor del cuerpo humano.
En cuanto a la prevención en lactantes y niños pequeños, es necesario dar el pecho a los bebés y niños menores de un año ante la presencia de tantos días de calor, en lo posible darle leche de pecho con mayor asiduidad, hidratarlos con agua fresca sin agregados artificiales, darles varios baños durante la jornada con agua fresca, ponerles ropa suelta, preferentemente de colores claros”
Por otro lado, frente a cuadros de diarrea con más de tres deposiciones en un lapso de doce horas, es necesario consumir agua potable y hervida.
En este sentido, la doctora Barros contó que en el hospital de Rincón se habían atendido algunos casos de diarrea con fiebre alta. “Se debe beber abundante agua y contar con una muy buena higiene de lo que se come, sobre todo verduras y frutas, realizando un buen lavado de manos”, finalizó.
Fuente: Radio Arenas - Subsecretaría de Información Pública
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