Como es sabido, para la obtención del fertilizante cloruro de potasio se utiliza una tecnología innovadora denominada producción por disolución, consistente en la perforación de pozos similares a los del petróleo, para extraer el mineral localizado a una profundidad promedio de 1.200 metros.
La solución se extrae hacia la superficie para su procesamiento y cristalización en la planta industrial, que utiliza sólo agua y calor, sin la incorporación de productos químicos.
Ahora bien, este proceso deja como desecho una gran pila de sal, que según los especialistas, puede alcanzar los 50 metros de altura. Este residuo, el cloruro de potasio, quedará ubicado a 19 kilómetros del Río Colorado cerca del yacimiento y para algunos esto conlleva un riesgo de contaminación del río que, según la minera, no se producirá.
Algunos legisladores, como el senador radical Sergio Moralejo de la UCR mendocina, sostienen que “así como Malargüe fue una ciudad que nació gracias al petróleo, por el potasio tendría que generarse un pueblo capaz de ser sustentable en el tiempo”, sostuvo al diario Uno.
Moralejo recordó que el cloruro de sodio es la base para la elaboración de soda solvay, imprescindible en la industria del vidrio. Desde este punto de vista, se podría hacer una fábrica de soda solvay para abastecer a fábricas de vidrio. “En Mendoza tenemos a Cattorini y Rayén Curá, que proveen a toda industria vitivinícola. “Esta sería una forma de generar un polo de desarrollo formidable”, sugirió el legislador.
“Debería haber una visión estratégica por parte del Estado para darle valor agregado al proyecto de extracción de potasio”, deslizó y recordó que habría que mejorar los caminos, ya que el acceso al yacimiento es una huella de 280 kilómetros desde la ciudad de Malargüe que está en muy mal estado.
Fuente: Diario Uno
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