El intendente Marcelo Rucci informó el pasado martes 5 de junio que efectivos de la fuerza, del asiento Chos Malal, harán controles cuatro veces por semana y se prevé, en el corto plazo, instalar una base en la localidad.
El mandatario comunal y el presidente del Concejo Deliberante, Raúl Tojo, se reunieron con el comandante de Gendarmería con asiento en Chos Malal, Pedro Gariboglio, para solicitar que esa fuerza se instale en Rincón de los Sauces.
El pedido se debió a la creciente ola de delitos en Rincón, que llevó a las autoridades municipales a buscar la ayuda de Gendarmería Nacional.
Después de varias horas de diálogo, finalmente se decidió que efectivos de esa fuerza de seguridad realizarán controles tres o cuatro veces por semana.
Además, pensando en el corto plazo, se proyecta instalar el asentamiento de un escuadrón en esta ciudad y para ello se avanzó en una cuestión no menos importante, como es la elección del lugar, en las instalaciones de la ex base petrolera de la empresa San Antonio - Pride.
El municipio, en tanto, se encargará de acondicionar el edificio para que sea funcional a los requerimientos tanto del personal, sus vehículos y los recursos logísticos.
En declaraciones al diario “Río Negro”, el mandatario dijo que la reunión fue todo un éxito. Recordó que parte de su compromiso de campaña era precisamente buscar las herramientas para tener a Gendarmería en la ciudad. “Cada vez se requiere de mayor controles de seguridad y con éstas acciones lo estamos logrando", sostuvo.
Además, sostuvo que la decisión se tomó por una cuestión de seguridad. “La droga pasó de ser un cuento a una realidad y más allá del trabajo que hace la policía nosotros creemos que es necesario", indicó Rucci en declaraciones a LU5. "Hay mucha gente de paso, gente extranjera y la ciudad ha crecido mucho".
Consultado por la intromisión de la droga en la actividad petrolera, el intendente reconoció que "a los yacimientos llega. Si llega a las escuelas imaginate lo que puede hacer en una actividad en donde el poder adquisitivo es bueno. Acá antes nos conocíamos todos y ahora entre el petróleo y el potasio el delito ha aumentado".
“Hace una semana robaron en mi casa y tuve la suerte de que pudieron agarrarlo. Lo que me molesta es que a las ocho o nueve horas de haberlo apresado lo pusieron en libertad. Creo que también tenemos que exigirle a la Justicia un cambio en ese sentido, dijo en declaraciones radiales.
Por su parte el presidente del Deliberante indicó que la sola presencia de este cuerpo en nuestra ciudad, no hace más que llevar tranquilidad a la población.
Los niveles de inseguridad en la ciudad han crecido al ritmo del crecimiento poblacional. Homicidios, violaciones, asaltos a mano armada, tráfico de drogas y el denominado raterismo cotidiano, se han convertido en hechos sin solución de continuidad provocando temor y bronca en los vecinos.
La unidad policial 35 recibió una cantidad considerable de uniformados que doblaron los patrullajes en las calles, pero no cuentan con elementos de comunicación y móviles para hacer de la prevención el objetivo principal de las rondas.
Por otra parte, la instalación de la comisaría de la mujer y el niño que fue aprobada por el concejo deliberante hace algunos meses, sigue sin concretarse. Un dato más que complica este panorama es la llegada creciente de familias a la localidad, con la esperanza de conseguir trabajo, ya sea en el petróleo o en el nuevo desarrollo de la mina de potasio. Desde Desarrollo Social se informó que llegan por día un promedio de dos familias, sin vivienda, sin trabajo y con necesidades básicas insatisfechas.
Fuente: Río Negro La Mañana de Neuquén
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