A pesar de haber alcanzado cifras importantes de producción, el fuerte incremento del consumo y la declinación de la producción actual han hecho que el país se convierta en importador neto de gas, y ocasionalmente de productos refinados derivados del petróleo.
En declaraciones a Enernews, el presidente del Instituto del Petróleo y del Gas, López Anadon brindó un panorama de la industria y sostuvo que todavía se puede aumentar el ritmo de inversiones en cuencas.
“Hoy se están perforando 1000 pozos de desarrollo y entre 80 y 100 pozos de exploración por año. Si bien es una intensa actividad, aún posible incrementarla para disminuir la declinación de la producción o para explorar lo que queda de las cuencas productivas”.
Para ello habría que aplicar nuevas tecnologías que permitan aumentar la recuperación final de petróleo, que hoy se encuentra entre un 30 y un 35 % del petróleo original in situ.
“Ya se está investigando como mejorar el barrido por inyección de agua, pero estoy convencido que redoblando el esfuerzo en este tipo de proyectos, o sea desarrollando nuevas tecnologías, se podrían obtener resultados sorprendentes”, dijo el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas.
Para llevar a cabo este aumento de producción vía mayores inversiones o aplicación de nuevas tecnologías se debe tener en cuenta la rentabilidad de la inversión de estos costosos proyectos y el tiempo de repago de éstas, que en muchos casos exceden los plazos de las concesiones, lo cual no es un dato menor.
Otro tema que está muy pendiente en la sociedad es la preocupación creciente por los impactos de las actividades humanas sobre el medio ambiente. “Nuestra industria desarrolla recursos naturales para obtener hidrocarburos, indispensables para el desarrollo económico y la calidad de vida, lo cual puede y debe hacerse en forma sustentable”, dijo.
Sin embargo, una de las apuestas más importantes en materia energética es el desarrollo y explotación de los reservorios no convencionales.
En abril de 2011, la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos dio a conocer su informe internacional donde asignaba a Argentina cerca de 22 trillones de metros cúbicos de recursos de gas y hoy sabemos que también hay importantes recursos de petróleo, colocándonos en el tercer lugar en el mundo en estos recursos llamados "no convencionales".
En este sentido, el proyecto Vaca Muerta específicamente presenta una oportunidad muy importante para la Argentina dada la escala relevante que tiene, aún a nivel internacional.
El yacimiento se encuentra en la cuenca Neuquina, un lugar muy favorable para su desarrollo, con historia y tradición petrolera, recursos humanos capacitados, infraestructura disponible y un mercado nacional que tiene el potencial de llegar al autoabastecimiento, y, eventualmente, convertir a la Argentina en un exportador relevante.
“Cabe destacar que los yacimientos no convencionales requieren, para su explotación exitosa, de extensas curvas de aprendizaje que ayuden a bajar los costos y aumentar la producción acumulada por pozo”, dijo López Anadon y puso como ejemplo que desde que se perforó el primer pozo en la formación de Barnett en Estados Unidos en 1981, pasaron 22 años hasta que en 2003 se consiguió perforar el primer pozo comercial.
En nuestro país ya se llevan perforados más de 100 pozos en este tipo de formaciones no convencionales, lo que ha contribuido a un mejor conocimiento geológico, como asimismo ha servido para mejorar las técnicas de perforación y estimulación, con lo que se ha avanzado mucho dentro de la curva de aprendizaje, lo que sin duda contribuirá a acortar sustancialmente esos plazos.
Para ello se cuenta con trabajadores experimentados capaces de entrenar a futuros colegas y de absorber las nuevas tecnologías. “Contamos con pluralidad de operadoras que favorecerá el acceso a la tecnología y el intercambio de experiencias; también con multiplicidad de empresas de servicios, que han desarrollado tecnología que hoy puede ser utilizada en el país y proveedores capacitados y con la calidad necesaria para suministrar el equipamiento para estas operaciones”, afirmó.
Debido a la fuerte declinación inicial de estos pozos se requiere de una intensa actividad de perforación para poder mantener una producción estable. Para ello, habrá que generar una estructura de servicios, suministros y recursos humanos adecuada que permita mantener este nuevo ritmo de perforación en el tiempo y eficientemente, equipos de perforación, de estimulación, de perfilaje, laboratorios, equipamiento de pozos, agua, arena, necesarios para la continuidad de la operación y la reducción continua de los costos”.
También son indispensables las grandes inversiones y los menores volúmenes de producción acumulada extraída de estas operaciones, que requerirán de un amplio acuerdo de todos los sectores, sobre los términos y condiciones que deben regir la actividad.
“Al mismo tiempo que aumenten los equipos en el país, hay que desarrollar los recursos humanos necesarios para llevar a cabo los trabajos. Este es un desafío para las escuelas técnicas, universidades y el mundo de la ciencia, ya que se necesitará formar mucha gente en poco tiempo. Debemos comenzar por fomentar vocaciones en las materias relacionadas a la industria y desarrollar nuevas curriculas y herramientas de aprendizaje”, subrayó
“Simultáneamente, deberá desarrollarse el sector de transporte y sería ideal evitar la conflictividad sindical que conlleva pérdidas de producción, problemas de seguridad y pérdida de eficiencia y continuidad de las operaciones. Para ello es necesario aumentar el grado de capacitación y los incentivos por seguridad y eficiencia colectivos”.
Para Lopez Arandon, como contrapartida los sindicatos deberán comprometerse con la continuidad en las operaciones y fomentar la productividad y movilidad laboral que serán necesarias para generar los nuevos empleos. “Cualquier paro en la actividad producirá caídas bruscas de la producción y retrocesos en la batalla por costos decrecientes que hagan posible este proyecto”.
Según el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, se requerirán para los próximos diez años inversiones por alrededor de 70 mil millones de dólares, para lograr un desarrollo significativo de los recursos no convencionales.
“Esto no solo se traducirá en el valor de lo que se producirá, sino también en la generación multiplicadora de empleo, de nuevas industrias manufactureras, de servicios, en incremento del comercio y de la educación en las regiones donde la actividad se desarrolle”.
“El éxito dependerá de la velocidad con que adaptemos las reglas para fomentar este desafiante proyecto, del monto de las inversiones que destinemos y de los procesos e innovación tecnológica que incorporemos a nuestras operaciones”, finalizó.
Fuente: Enernews
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