El pasado jueves 20 de diciembre fue extraño, por que sumado a que era el aniversario de la ciudad, los grandes vientos que obligaron a suspender la fiesta del pueblo, los empleados municipales comenzaron un receso administrativo hasta el 7 de enero, quedando solo las guardias en funcionamiento.
Esto se vio en las calles, donde muy poca gente circulaba, y las estaciones de servicio, tanto el jueves como el viernes se vieron abarrotadas de vehículos, en su gran mayoría preparados para partir luego de que su tanque estuviera llena.
Es sabido que la gran mayoría de los habitantes de la ciudad llegaron desde distintos destinos del país para forjar su futuro, generalmente desde localidades que también tienen una fuerte actividad petrolera, como lo es Salta, Comodoro, Mendoza, Catriel, así como otros países como Venezuela, Bolivia, Brasil, entre otros.
Lo cierto, que la ciudad para muchos esta como más tranquila, donde no se ve abundante gente por la calles, como es habitualmente, y desde la comuna inclusive aseguraron que “gracias a Dios no hubo heridos, ni ningún accidente que lamentar”.
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