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Historia

Historia

¿Cómo fueron los primeros años de Rincón de los Sauces para Salvador Palomo?

Falta de agua, viento, forestación y crecimiento continuo desde entonces, marcaron los comienzos de nuestra ciudad.
Darío Hernán Irigaray
Por Darío Hernán Irigaray

Según se cuenta en el libro “Historia de Rincón de los Sauces”, escrito por Salvador Palomo, la época que abarcó desde 1965 a 1970 se podría llamar "la época de las vacas gordas", pues se manifestaba mucha abundancia, por lo menos en el campamento de YPF de Rincón de los Sauces.

Tanto era así que la celebración de las fiestas patrias y fechas conmemorativas como el Día del Petróleo, eran motivo para hacer grandes banquetes, en donde YPF invitaba a toda la gente del lugar, “incluso hasta los iban a buscar a sus casas, algunas a bastante distancia”.

Los festejos comenzaban al mediodía con un gran asado popular, donde no faltaba nada, para luego dejar paso a eventos deportivos y una cena sin privaciones, con bailes que duraban hasta el amanecer del día siguiente.

“Los participantes pasaban unas jornadas muy amenas y dignas de recordar por su carácter de unión, observado en las mismas; petroleros, campesinos, hombres, mujeres y niños, comían, se divertían y luego, cada cual a cumplir con sus obligaciones”, cuenta Palomo en su libro.

En el año 1970 empezó el emparejamiento de terrenos con el fin de hacer un pueblo y el lugar elegido se encontraba a 2.000 metros del campamento de Y.P.F. En aquel entonces sólo había yuyos y montículos de arena y el terreno desmalezado tenía unos 2.000 metros de largo por unos 300 de ancho, compuesto en su mayoría por arena fina.

Con sacrificio y abnegación comenzaron a instalarse hombres y mujeres de diversas partes del país, en un sitio en donde faltaba el agua, forestación y el viento soplaba sin cesar.

En esas condiciones se empezó a trabajar para darle al medanal un aspecto diferente. El gobierno provincial se encargó de construir la nueva escuelita, el juzgado de paz y, también la comisaría. Por otro lado, la gente particular empezó a levantar sus propias construcciones con bloques de cemento y adobes crudos.

Entre los primeros pobladores que se instalaron en el incipiente poblado se puede mencionar a Domingo Santana, Juan Cayupán, Guillermo Palomo, Vicente Landete, Pedro Sánchez y otros.

A fines del año 1971 ya el emprendimiento había dado un paso muy notorio y solo restaba su inauguración. Así, el 20 de diciembre de 1971 se coloca la piedra fundamental en su avenida principal, la General Mosconi, a la vez que se inauguran la obras construidas.

Después de la fundación del pueblo de Rincón de los Sauces por el gobernador de la Provincia, Don Felipe Sapag y la totalidad de los ministros, se procedió a formar la Comisión de Fomento, la cual estuvo formada de la siguiente manera: el señor Pedro Sánchez como presidente; la señorita Normandina Lara, y los señores Salvador Merino y Julio Trípoli Perna.

Según consta en las Actas de la Comisión, el tema más importante a tratar fue el del agua potable y el de las patentes comerciales. Por ese motivo, se convocó a los pocos comerciantes del lugar el día 15 de enero de 1972 y se trató, además, el tema de la posible construcción de un centro de deportes, como así también, la construcción de nuevas calles y un cementerio.

También se deliberó sobre el posible acuerdo con YPF. para el tendido de agua y luz, dada la importancia que ésta tenía para la radicación de pobladores y la apertura de una sala de Primeros Auxilios de atención gratuita.

Desde sus inicios se formó un club de madres, el cual recibió elogios en esa oportunidad y, según cuenta Palomo, “estaba prohibida la instalación de negocios nocturnos”.

Otro de los temas preocupantes para los primeros pobladores era la instalación de una estafeta postal y la instalación de una escuela con comedor escolar.

Ya en el año1972 el problema más grande consistía en poder enripiar las calles del pueblo por las cuales casi era imposible transitar por ser el terreno compuesto de arena fina”.

Para ello, se firmó un convenio con Vialidad Provincial a fin de llevar a cabo el enripiado, que a su vez confió el trabajo a un empresa contratista con el fin de que lleve a cabo dicho trabajo. La Comisión de Fomento había delegado la fiscalización de esta tarea a la señora Marta de Luque.

En los primeros días del mes de mayo de 1972, se formó una Comisión de Festejos integrada por los señores Julio César Mendivení como presidente; Sefedín Jadul como vice, Pedro Carlos Borraso como secretario; Rosendo Sepúlveda como pro-secretario; Felipe Montesino como tesorero; Vicente Carlos Landete como pro-tesorero; y primer, segundo y tercer vocal respectivamente a Ramona Jara de Landete, Pedro Vargas y Domingo Santana. Esta comisión se encargaría por un año de la organización de fiestas patrias y demás.

“Había un salón llamado La Delicia, en el que se realizaban peñas folklóricas y los comercios existentes eran los pertenecientes al señor Enrique Filet (despensa), al señor Sefedín Jadul (despensa), y al señor Carlos Landete (mercado); el primer servicio de restorant-confitería dentro del pueblo, era el perteneciente a la señora Marta de Luque; luego, abrieron locales con las mismas características los señores Juan Cañupan, Héctor Becarías y otros”, puede leerse en la obra de Palomo.

En 1973 la Comisión de Fomento quedó integrada por el señor Horacio Oviedo como presidente; los señores Alberto Mario Fernández, José Chandía, Eduardo Alonso, Jesús Reyes, como secretarios; y los señores Luis Giorgi, Mache H. Alvarez, Aldo Cisterna, Sefadín Jadul y Ramón Jara como suplentes.

La producción de petróleo iba en aumento, como así también el crecimiento de Rincón. En consecuencia, el gobierno de la Provincia construyó un barrio de veinte viviendas, a las cuales poco tiempo después se les sumaron otras diez; de esta manera, y a pesar de las dificultades para construir, en tres años de trabajo se habían logrado mejoras sustanciales en las condiciones de vida de los primeros pobladores.

No obstante, en enero de 1974, una tormenta eléctrica con fuertes vientos y granizo azotó el pueblito volando el 50% de los techos y algunas viviendas en su totalidad, sin víctimas fatales. Esta nueva catástrofe natural, como otros que a diario parecen seguir padeciendo los rinconenses, no desalentó, ni desalienta a quienes han elegido este lugar para construir sus viviendas y su futuro.

El pueblo siguió con su crecimiento continuo y también en esos primeros años se edificó un nuevo plan de viviendas provincial. Además, la empresa YPF habilitó un aeropuerto para aviones de regular tamaño y en la zona de Puesto Hernández se hizo una Planta de Recuperación Secundaria, la cual consiste en inyectar agua a pozos sin producción, con la cual aumenta el caudal de producción de los pozos productores.

Asimismo se amplió la planta de depósito petrolero, y se construyó una línea de alta tensión para traer energía para el funcionamiento de los bombeos de petróleo, como también para el servicio del pueblo.

Así fueron los comienzos de nuestra ciudad, según los testimonios recogidos por Salvador Palomo y recopilados con la ayuda de Marilú Bou, quien diera un Taller de Historia en la ciudad en el año 1988.

Por lo que se desprende de estas páginas, nada fue sencillo desde el comienzo “y todo parece tener el signo de lo provisorio”, en donde “el viento borronea aún las calles sin asfaltar y se instala con su polvo rojo adentro de las casas”, oponiéndose al “fácil arraigo de los pobladores” que, pese a todo, siguen apostando para que Rincón sea un lugar para vivir.

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