Desde hace meses que las tomas de terrenos en diferentes zonas de la ciudad vienen ocurriendo, al oeste del barrio social, al sudeste de la ciudad, ubicándose hasta dentro mismo de los zanjones, y aparentemente el municipio no toma cartas en el asunto.
El problema está en que familias con niños ponen el peligro su vida, debido a que posibles aluviones corran justamente por donde se encuentra hoy su vivienda.
Sin servicios de ningún tipo, ni agua, ni luz, o bien con conexiones clandestinas ni servicios sanitarios ponen en riesgo su salud constantemente.
Por otro lado el municipio no se hace responsable por los terrenos entregados, correctamente, pero sin servicios, donde los vecinos luchan con sus pares colindantes para instalar el servicio eléctrico, donde inescrupulosamente sin tomar en cuenta la peligrosidad de miles de metros de cables colgados por cercos o directamente tirados por la tierra, dejan de gozar de un servicio eléctrico eficiente.
No faltan vecinos que nos contaron que hace poco les entregaron su terreno y al poco tiempo mágicamente aparecían cercados con carteles que decían “Propiedad Privada”.
El EPEN por otro lado no tiene planificado instalar mas tendidos eléctricos, ni tampoco recibe solicitudes eficientemente, sino que informan que dependen de Chos Malal, y que desde aquí no pueden hacer nada.
El agua, aunque el municipio es el responsable, tampoco se realizan las conexiones por personas calificadas, sino que los vecinos mismos con inversiones propias deben solucionar este problema con sus propios medios.
Gran parte de la ciudad tiene cloacas, pero también muchos vecinos, hasta incluso “algunos empleados municipales trajeron maquinas del municipio y se conectaron directamente”, nos decía un vecino del barrio La Falda indignado, y continuaba diciendo “de ultima esta bien que él consiga que lo ayuden a poner las cloacas, pero que nos permitan conectarnos, pero no, nada, tuve que hacer un poso ciego para solucionar el tema”.
En la comisaría existen denuncias tanto por parte del municipio como de privados que también sufren la toma de tierras. Según informó el jefe policial, Juan Carlos Villena, alrededor de 3 denuncias por mes se realizan, y han participado de operativos en conjunto con el municipio en presencia de un escribano para certificar los hechos relatados.
Hoy en Rincón tener un terreno es una anhelo de muchos, una necesidad muy concreta y real, optando algunos por la vía legal para conseguirlos, y otros por la tenencia ilegal, donde posteriormente pretenden exigir al municipio que les legalice su situación, no permitiéndoles ningún tipo de planificación.
Compartinos tu opinión