El pasado sábado 17 de mayo, a partir de las 13 horas comenzaron a haber ráfagas de más de 60 kilómetros por hora donde se levantaban grandes nubes de arena que no dejaban ver a más de 20 metros.
La gente se cubría sus caras, los autos circulaban con las luces prendidas y se detuvo la carrera de rally durante 2 horas inicialmente, y luego se demoró 30 minutos más.
La tormenta de arena llegó a preocupar a los automovilistas que intentaban guardar sus vehículos para que no sean dañados.
Los bomberos salieron a socorrer a familias a las cuales se les volaron sus techos, y también algunos postes cayeron.
La electricidad sufrió cortes intermitentes en toda la ciudad, varias radios cortaron la transmisión.
La televisión satelital dejó de funcionar en muchos hogares ya que las antenas se movieron, así como los servicios inalámbricos de Internet funcionaban intermiténtemente.
El ver por una ventana este paisaje desolador nos hacía recordar al viejo oeste donde grandes “cardos rusos” circulaban dando vueltas a gran velocidad.
Compartinos tu opinión