La fiscalía pidió prisión perpetua pero la Cámara en lo Criminal Segunda condenó el 29 de diciembre pasado a Víctor Alfonso Zúñiga a trece años de prisión, por encontrarlo culpable del asesinato de Gaspar Salazar, hecho que se produjo el 18 de octubre de 2007, aquí en Rincón de los Sauces.
Luego de un intenso debate que mantuvo el tribunal de la Cámara en lo Criminal Segunda concluyeron que Zúñiga debía cumplir la pena de trece años de prisión al haber sido encontrado penalmente responsable del delito de homicidio.
La fiscalía y la querella habían solicitado la pena de prisión perpetua aludiendo que el acusado había matado para poder apoderarse de una suma de dinero que la víctima había cobrado el día anterior a su muerte.
En la audiencia declaró la médica forense Mariela Kugler, quien confirmó que la víctima había recibido más de un golpe en la cabeza con un elemento contundente.
Otra declaración fue la de un vecino de la víctima y del imputado, quien confirmó que estuvieron tomando mates juntos, hasta momentos antes del crimen, que ocurrió sin testigos.
Los hijos de Salazar informaron sobre una supuesta operación comercial que había realizado su padre y un cambio de cheques por un valor de 13 mil pesos, suponiendo que ésta sería la razón del porque lo asesinaron.
Los jueces concluyeron que no quedó comprobado que Zúñiga tuviera conocimiento del dinero, por no haber aparecido jamás.
“No hubo pruebas que el acusado supiera del dinero. Recién durante los dos días de audiencia que duró el juicio es que los hijos de la víctima mencionaron la suma de dinero y no antes. Nunca fue mencionado el dinero antes del juicio y no hay pruebas de la preordenación de Zúñiga para efectuar el robo”, afirmaron los camaristas.
Es por esto que los magistrados decidieron condenarlo como autor del delito de homicidio considerando la brutalidad y la agresión que incluyó no sólo reiterados golpes, sino también el hecho que la víctima había sido estrangulada.
Los familiares de la víctima se sintieron disconformes con la pena impuesta al acusado por lo que su abogado, Marcelo Velasco Hertzriken, presentará un recurso de casación revocando el fallo a Zúñiga.
A la causa fue incorporada la declaración de la novia de Zúñiga, quien recibió varios mensajes de texto del imputado luego de ocurrido el crimen, realizados con el propio celular de la víctima, al que acababa de matar. A raíz del uso de este teléfono fue que pudieron dar con el paradero del mal viviente en la provincia de La Pampa. Este fue el único elemento que se pudo demostrar que fuera robado de la víctima, ya que el dinero nunca apareció.
Gaspar Salazar tenía unos 60 años de edad y residía en la localidad hace varios años. Su cuerpo fue encontrado por la policía, casi 24 horas después de su muerte, con importantes signos de violencia, dentro de una de las habitaciones de un inquilinato. Al momento de realizarle las primeras pericias se encontró un corte profundo en la parte posterior de su cabeza dejando una importante mancha de sangre.
El asesino, Víctor Zúñiga, de tan sólo 19 años de edad, fue encontrado en 25 de Mayo, provincia de La Pampa, de donde es oriundo. Llegó a Rincón en búsqueda de trabajo, como tantos otros.
En el momento del hecho, según informaron fuentes policiales, el joven mantenía desde hace poco tiempo una relación laboral con Salazar. Se presume que luego de un reproche de parte de Salazar con su empleado diciendo: “¿vos a que venís acá, a trabajar o a que?, a partir de allí, se habría desencadenado la muerte violenta por golpes, y la trabajosa fuga a dedo hasta Catriel y desde allí a 25 de Mayo, donde estaba paseando por la calles al momento de ser demorado por la brigada de investigaciones.
Al momento de su detención negó todos los cargos, asegurando que el teléfono celular que portaba era suyo desde hace 6 meses, y que en el último tempo no había salido de la ciudad.
Zùñiga luego de ser detenido fue juzgado y hoy cumple condena por 13 años, salvo que la justicia, luego de la apelación, indique un mayor cantidad.
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