Debido a una fundada especulación de este medio, donde se analizaba la complicada situación de la empresa Río Tinto a nivel mundial, entendiéndose que el proyecto de Potasio Río Colorado peligraba, el Gerente General de esta firma sostuvo al diario mendocino MDZ Online que “continuamos trabajando para obtener todos los permisos y acuerdos comerciales necesarios para que este gran yacimiento de potasio entre en producción”.
En este mismo sentido, el alto ejecutivo reconoció, sin embargo, que “como todas las industrias, Río Tinto está haciendo ajustes para posicionarse en esta crisis económica mundial sin precedentes. Estos ajustes incluyen revisar el desarrollo de proyectos alrededor del mundo”.
La presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner declaró de interés nacional este proyecto el año pasado, desde Río Tinto no se han especificado plazos para el comienzo de la obra.
Este proyecto donde se lleva invertido unos 136 millones dólares, según indicó la compañía, viene siendo postergado, con intensiones de que se comience su producción en 2010, pero de acuerdo a la situación actual se desconoce.
Una de las razones por la cual se podría haber demorado el proyecto serían las acciones que vienen realizando diversas asociaciones ambientalistas que siguen de cerca los pasos de Río Tinto. Se sabe que han contaminado el medio ambiente en diversos lugares del mundo, en ocasiones en forma irreversible. Las acciones puntualmente han sido exigir a los diversos entes y responsables, de controlar este proyecto y brindar información clara.
Por ello, el Coirco, el ente que controla el río Colorado, exigió el traslado y reubicación de una inmensa pila de sal o cloruro de sodio, que se ubicaría a metros del río. Cabe aclarar que el cloruro de sodio queda como desperdicio en la extracción del cloruro de potasio, casi en igual cantidad. Algunos insisten que se vuelva a reinyectar bajo tierra, pero la empresa indica que es alto el costo. Lo cierto, es que esto generará grandes pilas de sal, que alcanzaran alturas de hasta 50 metros, y se piensa que el intenso viento que existe en la zona, las podría trasladar, elevando el nivel salinidad del río Colorado.
Al día de la fecha no se ha conocido un estudio de impacto ambiental que indique claramente que sucederá con todo lo referente a la mina, como lo es el calor que emanaran los calentadores del agua que se inyectará a los pozos de extracción, así como los millones de litros de agua que retiraran del río colorado, como la sal descartada.
No se conoce con certeza si se llevará el potasio hacia el puerto de Bahía Blanca en camiones y/o trenes y que impacto tendrá esto en el medio ambiente.
En fin, es un proyecto muy controvertido, donde la empresa siempre ha preferido callar, antes que salir a explicar claramente como piensan cuidar el medio ambiente, que recursos agotables piensa usar durante 50 años, como lo es el gas y que alternativas barajan en caso de que se agote.
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