El pasado miércoles 18 de febrero cientos de personas acudieron a la plaza San Martín para orar por la salud de Mauricio Arias, quien se encuentra internado en grave estado, en una clínica de Neuquén capital.
La convocatoria había sido realizada por el intendente Hugo Wernli, quien llamó a todas las iglesias que residen en la ciudad. Poco a poco, la plaza se fue colmando de fieles de todas las religiones que iniciaron una cadena de oración por la salud de Mauricio, el joven obrero de la UOCRA que fuera atropellado en un piquete y se prendiera fuego al caer sobre uno de los neumáticos que se utilizaban para el corte de calle.
La emoción era el común denominador en los rostros en la Plaza San Martín. “Esto es muy fuerte, rogamos a Dios que Mauricio se recupere, decía una joven con un crucifijo en la mano. “Todo Rincón está con él”, agregó una señora que no podía contener sus lágrimas.
El estado de salud del joven de 29 años es grave, ya que sufrió quemaduras en la mitad del rostro y podrían amputarle su brazo izquierdo. También tiene fracturada la pelvis y algunas costillas.
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