La crisis se encrudeció en el hospital, los médicos que hacen guardia no alcanzan a recuperarse que deben volver, ni son suficientes para cubrir las necesidades básicas.
No hay pediatra, y varias madres no paran de quejarse, están juntando firmas y se organizará una marcha en días.
No tiene director el hospital, y quedó como una tarea mas quedarse a cargo por las dudas, pero todo es poco.
Las ambulancias están en una situación calamitosa y no se le realizan los mantenimientos mínimos y necesarios para su correcto funcionamiento.
No se están haciendo las coberturas correspondientes a los centros de salud de los barrios.
Sin conducción, sin ambulancias y con graves problemas de funcionamiento, el hospital de esta ciudad presenta un crítico panorama.
Parece ser que la distancia, el no enfrentarse a la realidad constante de la falta de todo, no permite que las autoridades de salud y hasta la misma vicegobernadora Pechen se ocupen de lo que ya conocen con certeza hace más de un año.
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