El pasado 9 de septiembre, el juez de faltas José Luis Miranda envió una misiva al honorable concejo deliberante de la ciudad Rincón de los Sauces haciéndoles llegar una inquietud, ya que desde julio del año pasado se abonan los sueldos atrasados, y a la fecha aún no han cobrado los sueldos de julio y agosto.
En este sentido tanto el juez, como la secretaria del juzgado, que se encuentran en la misma situación, manifiestan que esta circunstancia está generando un grave menoscabo a su desenvolvimiento, no solo teniendo todos los compromisos ordinarios impagos, sino aclarando que es de vital sustento para su vivienda y alimentos de su familia.
Así mismo, en la manifestación por escrito al concejo, el juez aclara que tiene deudas apremiantes como las crediticias, las cuales deberá responder con los correspondientes intereses atrasados, pudiendo llegar a ser ejecutado.
Considerando que su desempeño es informado periódicamente a los distintos departamentos municipales, en su escrito destaca que su situación es excepcional, ya que son quienes imparten justicia a los ciudadanos, en caso de incumplimiento con la normativa vigente, por lo que consideran que no es ético que siendo deudores, estén en posición de exigir que se abonen sumas motivadas en incumplimientos, siendo que su magistratura los debería ubicar en una posición diferenciada y ejemplar dentro de la población para poder cumplir con su función libre e independientemente
Es sabido que el estado municipal viene con atrasos similares en puestos políticos, teniendo al día los sueldos sindicalizados evitando problemas, pareciendo que el ejecutivo considera al juez en el mismo rango que su equipo de gobierno
En este mismo sentido, considerando que su posición dentro de los poderes del estado municipal no corresponde a un cargo político, habiendo concursado por su puesto conforme lo establece la normativa municipal y habiendo sido designado mediante ordenanza, actualmente vigente, no corresponde que se los incluya dentro de dicho encuadramiento, sin respetar las prioridades correspondientes.
Por todo lo expuesto, el juez de faltas, el Doctor José Luis Miranda, junto a su secretaria la Dra. Sabina Amorós, afirman que es su voluntad respetar la honorable función del cuerpo legislativo, solicitándole que se trate en la próxima reunión del cuerpo deliberante su situación, con la intención de que se disponga con fuerza de ordenanza el pago de sus haberes mensuales dentro de los primeros cinco días hábiles de cada mes, a los fines de jerarquizar su función.
Lo más indignante, es que la labor del juzgado de faltas se destaca permanentemente, realizando significativas sanciones en defensa del medio ambiente y la comunidad toda.
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