El domingo 31 de octubre, la ruptura de una bomba de agua afectó a buena parte de la ciudad, un problema más que recurrente que viene afectando a Rincón desde hace tiempo.
Como consecuencia de esta rotura, algunos barrios estuvieron sin agua, situación que se agravó con las altas temperaturas registradas en pocos días y generó el reclamo de los vecinos afectados.
Si bien desde hace un tiempo se realiza en forma diaria un corte programado en el suministro, la ruptura de la bomba aumentó la complicación, y muchos barrios quedaron sin agua desde ese día.
Sólo quienes cuentan con un tanque de reserva pudieron sobrellevar la situación y garantizarse su propio suministro en estos días de escasez.
Otro de los problemas que se viven es la falta de presión con la que llegó el agua a la red en algunos sectores, lo que imposibilita el llenado de tanques domiciliarios colocados generalmente en altura.
Según informó el Subsecretario de Servicios Públicos Municipal, Jorge Digiovani, se trabaja en el tema para “normalizar” el suministro de agua de red en la localidad y se aguardaba que a última hora del martes 2 de noviembre la bomba quedara nuevamente en funcionamiento.
En cuanto a la distribución del agua, el funcionario reconoció que la entrega a los establecimientos educativos, comisaría, hospital se realiza normalmente para que puedan garantizar la limpieza, aclarando que no es agua potable para el consumo humano, sino la misma que reparten los camiones afectados al riego de calles.
El aumento de las temperaturas llegando a 33°, sumado al clima desértico de la zona hizo que el calor sofocante se adueñara de las calles de Rincón, y evidenció el faltante de agua y la preocupación en los vecinos por el restablecimiento de servicio.
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