La situación se tornó más complicada el lunes 27 de diciembre al mediodía cuando quisieron instalar una bomba de remplazo, la cual funcionó algunos minutos e inmediatamente quedó fuera de servicios por problemas eléctricos.
La inmensa laguna de líquidos clacales al aire libre y los intensos calores del verano con temperaturas que superan los 36 grados, genera mucha preocupación en vecinos de la zona, quienes temen por la proliferación de enfermedades devenidas del foco infeccioso al aire libre.
Funcionarios del entorno del intendente viajaron durante la tarde del lunes 27 de diciembre a Neuquén, capital donde pretendían conseguir un motor que permita descomprimir la difícil situación coyuntural.
Según manifestó la secretaria de Coordinación Ejecutiva municipal, Cristina Winkler, “junto al presidente del Concejo Deliberante, Edgar Saade, tendremos una reunión mañana (por hoy) con el secretario de Medio Ambiente de la provincia, Ricardo Esquivel, para evaluar una solución”.
“Estamos muy preocupados por lo que está pasando, no es la primera vez que arrojan los desechos del bombeo de cloacas a esta pileta. Pero es el derrame más importante que se vio en los últimos años”, sostuvo Roberto Reyes, un vecino cuya propiedad está lindante a los depósitos cloacales, a La Mañana de Neuquén.
Reyes agregó que “además de la remediación total del lugar, se solicita que se tape toda la pileta y que no se vuelva a arrojar líquidos cloacales en esa zona”.
“Pedimos que se tape la pileta que hicieron. Recuerdo que hace muchos años, otra gestión municipal hizo este enorme pozo y mi familia se quejó, pero no sabíamos para que era. Y evidentemente era para esto”, señaló el vecino.
En dialogo con La Mañana de Neuquén, el secretario de Servicios Públicos, José Márquez, manifestó su preocupación el problema que atraviesan. En ese sentido aseguró “se trabaja intensamente para colocar un motor de repuesto que permita poner nuevamente en funcionamiento todo el sistema”.
Además dijo que “los líquidos arrojados provisoriamente al exterior serán recuperados con camiones chupas, para ser trasladados a las piletas de tratamiento, pero una vez que podamos dejar funcionando el bombeo”.
El sistema cloacal de esta ciudad comienza en cada domicilio que cuenta con el servicio, llevando todos los efluentes a la zona del Bombeo de Clocas, donde mediante dos motores de grandes dimensiones, se expulsan los líquidos por cañerías a la Planta de Tratamientos, ubicada a unos 3 kilómetros de ese lugar.
El problema surgió en la tarde del domingo cuando de manera imprevista el único motor que estaba funcionando se paró, provocando la desesperación del personal de guardia, quien alertó de la situación desbordante a sus superiores.
Fabian Raninqueo, concejal de Unión de los Neuquinos, sostuvo que “hace tiempo vengo alertando de que esto podía suceder y nadie tomo conciencia”. Además agregó que “esta era una de las razones por las que considero que el intendente no debe tomar vacaciones, primero que se hagan las cosas como corresponden, después la licencia”.
Fuente: La Mañana de Neuquén
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