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“Los fuegos artificiales fueron un insulto para los proveedores”

Así se expresó un comerciante indignado a quien la comuna le debe sus pagos hace casi un año y vio como durante 5 minutos se quemaba material pirotécnico.
Horacio Beascochea
Por Horacio Beascochea

La cámara de comercio hace meses viene reuniéndose periódicamente para ver como encarar la problemática que están viviendo decenas de comerciantes en la ciudad.

Muchos le vendieron al municipio y no cobraron ni un solo peso. En varios casos inclusive trabajaron para empresas contratadas por la comuna y al no cancelar los compromisos con sus clientes también se vieron damnificados.

“Yo mis impuestos los pago, pago a rentas, a la AFIP, y la idea es cobrar lo que uno factura. No pueden pasar meses, y hasta un año, y no te paguen”, realmente indignado indicaba un comerciante que prefirió permanecer en el anonimato por miedo a represalias, a lo que agrego: “no sea que se dignen a pagar, y por salir a hablar me dejen último en la cola”.

El municipio y el concejo deliberante se encuentran en la misma situación, ambos con deudas millonarias, y hasta varios empleados y funcionarios en cargos políticos hace más de 6 meses no cobran su sueldo.

Lo más irritante de todo este problema económico es que en varias oportunidades en el municipio no encuentran las facturas presentadas, como si hubiesen desaparecido, y parece que el incendio que sucedió tiempo atrás le vino perfectamente para ordenar la mala administración que caracteriza a la gestión de Wernli.

“La situación es insostenible y la comuna deberá comenzar a comprar en otras localidades por que acá gran parte de los comerciantes le han cerrado las cuentas, salvo que vengan con el efectivo debajo del brazo”, aseguró un empresario de la localidad.
La realidad es que esta gestión ha obtenido recursos extraordinarios más allá de lo que llega habitualmente por coparticipación de regalías, y varios desde la oposición aseguran que están guardando recursos para salir a jugar con obras y aportes sociales en épocas de elecciones.

Sumado a este malestar económico llegó la fiesta del pueblo, y aunque no han traído a grandes artístas como otros años, cayó de mal gusto que gasten en fuegos artificiales, como si quemaran el dinero que no tienen delante de los acreedores. “Los fuegos artificiales fueron un insulto para los proveedores”, aseguro otro comerciante enfadado, a quien la municipalidad le adeuda sus pagos desde hace tiempo.

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