La Fundación Alas es una entidad sin fines de lucro, que lleva el número de personería jurídica Nº 246/90, nacida en el año 1990 y que desarrolla diversos proyectos destinados a niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos proponiendo alternativas para una “mejor calidad de vida”.
La misión de la fundación es crear espacios de contención y capacitación dirigidos a poblaciones en situación de vulnerabilidad, desde una perspectiva cristiana, facilitando el cumplimiento de los derechos humanos.
Los principios básicos de la Fundación Alas son la solidaridad, la participación, la autogestión y el trabajo en red. En Rincón de los Sauces, comenzaron a trabajar desde el mes de noviembre de 2010, siendo la representante administrativa, Laura Rendón.
Desde su creación, se ha conformado un ropero comunitario, se está participando del Consejo Local de Niñez, Adolescencia y Familia con un consejero representante de la zona norte del Consejo Provincial de Niñez, Adolescencia y Familia y se asesora a familias en caso de incumplimiento de la ley 2302, de protección integral del niño y adolescentes.
Con domicilio en Corrientes 1505, de la ciudad de Rincón de los Sauces, la fundación solicita el apoyo de la población para llevar adelante un sinnúmero de tareas en beneficio de todos los rinconenses.
“Estamos acondicionando computadoras para equipar un aula de informática con acceso a Internet en la escuela 314 y necesitamos la colaboración de todos aquellos que sepan algo de computadoras. Nos faltan armar 9 máquinas”, aclaró Laura Rendón.
“También estamos trabajando en un proyecto para enseñar folklore, integrando a chicos con capacidades diferentes. La propuesta es sumamente interesante y necesitamos la colaboración de la gente”, contó Laura.
Asimismo, la representante en Rincón de los Sauces indicó que están avanzando para reacondicionar una casa prestada y seguir adelante con el ropero comunitario.
Los interesados en participar en la Fundación Alas, pueden hacerlo becando mensualmente a un niño, ofreciendo sus servicios como capacitador, docente o como voluntario en otras actividades.
También pueden hacerlo donando mercadería para el comedor o donando computadoras que no se usen o partes de las mismas, como teclados o monitores en desuso.
“El principal beneficio de los colaboradores es encontrar un espacio concreto de servicio y la posibilidad de realizar un compromiso solidario con su prójimo, desarrollando alternativas para una mejor calidad de vida para toda la comunidad”, subrayó Laura, aclarando que siempre se brinda información certera del destino de las contribuciones.
Los interesados en sumarse a esta iniciativa de ayuda al prójimo pueden comunicarse con Laura Rendón al 2991551-77291 o con Graciela Espié al 299 154-5277, o al correo electrónico: [email protected].
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