Desde la comuna se mostró preocupación por los reiterados hechos de vandalismo que se vienen registrando en los espacios públicos de la ciudad.
Si bien se sostuvo que se trata de grupos minoritarios, los daños provocados son de alto valor económico o emocional, ya que atacan bienes públicos o religiosos como grutas con imágenes de la virgen y santuarios.
Durante las últimas semanas alrededor de 14 aspersores de agua instalados en la rotonda de acceso y uno de los laterales de la Ruta 6 fueron dañados sin otra motivación que la de romper por placer.
Durante el domingo un reducido grupo de adolescentes atacó la obra del Cristo, tirando desde la cima del cerro La Cruz, tambores de 200 litros, tarros de pintura vacíos y elementos de construcción.
A fines del año 2012, el objetivo se focalizaba en cestos de basura colocados en la avenida principal y plaza central de la ciudad.
Fuente: La Mañana de Neuquén
Compartinos tu opinión