Luego de conocido el comunicado oficial de Vale, en que anunciaba el abandono del proyecto de Potasio Río Colorado, las reacciones no se hicieron esperar.
Desde Nación, se lamentó la "decisión unilateral" de la minera brasileña Vale de "abandonar" el proyecto Río Colorado para extraer potasio en la provincia argentina de Mendoza, luego de haber solicitado "un aporte estatal de aproximadamente 3.000 millones de dólares".
"El gobierno nacional lamenta la decisión unilateral de la empresa Vale de capitales brasileños, con sede jurídica en el Reino de los Países Bajos, de abandonar el proyecto Potasio Río Colorado, pese a los esfuerzos realizados por parte del Estado Nacional y de las jurisdicciones provinciales y municipales involucradas para garantizar la continuidad del proyecto", informó la Casa Rosada en un comunicado.
El gobierno de Cristina de Kirchner informó asimismo que para dar continuidad a la inversión comprometida, Vale "exige" a las autoridades argentinas diversas medidas de alivio fiscal y financieras que "implicarían un aporte estatal de aproximadamente 3.000 millones de dólares en el curso de dos años y sin contraprestación alguna, que deben sumarse a los beneficios impositivos para la minería que existen en nuestro país, lo que es público y notorio".
Informó además que el gobierno nacional y distintas provincias se comprometieron al diálogo permanente y propusieron alternativas para garantizar la continuidad del proyecto, pese a las dificultades que experimenta Vale. Sin embargo, "en diciembre Vale interrumpió unilateralmente las inversiones paralizando las obras de construcción con un grave impacto laboral social y económico para la región afectada".
"El gobierno argentino desea llevar tranquilidad a los trabajadores y aquellas empresas contratistas de que arbitrará todos los medios conducentes a la continuidad del proyecto y a recuperar la dinámica de trabajo prevista, teniendo en cuenta el fuerte impacto económico y social que produce el abandono del emprendimiento por parte de la empresa Vale"
En tanto, el gobernador de Río Negro, eligió un perfil bajo y espera a la reunión que se celebrará en Buenos Aires en horas de la tarde del miércoles 13 de marzo.
Quien reaccionó con “asombro y fastidio”, fue el gobernado de Neuquén, Jorge Sapag, quien en una carta sostuvo que “En el caso de la provincia del Neuquén el convenio de inversiones a efectuar por Vale fue aprobado por Decreto provincial para ser aplicado a obras de educación e infraestructura en consideración al impacto poblacional que el proyecto fue generando en la región, en especial en Rincón de los Sauces.
Por tal motivo rechazo categóricamente que demandas de los gobiernos provinciales o municipales en el marco de la responsabilidad social empresaria de Vale por convenios conformados por vuestra superioridad puedan haber afectado un proyecto de inversión de la magnitud en la que de 5900 millones de dólares ahora ustedes estiman más de 10900 millones de dólares hecho este que constituiría un evidente y aparente error de cálculo de vuestra compañía absolutamente indisimulable.
Pretender trasladar este aparente error o imprevisión a las Provincias, a los municipios o al gobierno nacional argentino, representa una acción absolutamente injustificable. Hace siete meses, apenas siete meses, vuestro Presidente de Vale ratifico la inversión en la Casa Rosada delante de la mismísima Presidenta de la Nación, Gobernadores e Intendentes, dice la carta enviada a Sergio Fleitas Leite, director de Proyectos de potasio en Argentina y Canadá.
“Siempre estuvimos abiertos a un dialogo sincero, abierto y transparente. De allí la sinceridad de estas mis expresiones a vuestra nota, con franqueza y al mismo tiempo con asombro y fastidio”, cierra, el gobernador neuquino.
En tanto, su par de Mendoza, Franciso Pérez, dijo desde Buenos Aires que el proyecto continuará “a como dé lugar”, adelantando que analizan la quita de la concesión del yacimiento a la multinacional brasileña mientras buscan capitales que vuelvan a dar vida al emprendimiento para extraer sales de potasio en Malargüe.
Según explicó el gobernador, una posibilidad es que se amplíe el objeto constitutivo de la empresa provincial de energía Emesa -iniciativa del legislador del PRO Gustavo Cairo- para que abarque también la minería y, de ese modo, ponerse al frente del proyecto en suspenso, que requiere una inversión total de más de 6.000 millones de pesos para su concreción.
Una vez en manos de Emesa, se baraja la posibilidad del ingreso de capitales extranjeros, entre los que suena una empresa de Arabia Saudita. Sin embargo Pérez no descartó que haya también capitales privados nacionales en el yacimiento.
Lo concreto es que parte de esta incertidumbre puede resolverse en una reunión prevista para el día miércoles por la tarde en Buenos Aires, en donde se celebrará una audiencia conciliatoria por la situación laboral de los empleados de la minera Vale en Mendoza. De la misma participarán representantes de esa provincia, Río Negro, Neuquén, Bahía Blanca y se citó también a autoridades de la empresa.
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