Un decreto del gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, le otorga a los municipios hidrocarburíferos el poder de policía ambiental para controlar todas las áreas de producción dentro de sus jurisdicciones. La decisión llega días después de que las empresas YPF y Petrobras por segunda vez este año sufrieran derrames a partir de contingencias en el sistema de ductos y piletas a cielo abierto. Por estos incidentes hubo vertidos al río Colorado.
En declaraciones a la radio Estación Urbana, el intendente Marcelo Rucci, dijo que "apenas poníamos un pie dentro de los yacimientos, las productoras nos querían sacar de las locaciones afectadas por los derrames, asegurando que no teníamos jurisdicción en el área, bueno ahora la tenemos y vamos a ser implacables en el control las 24 horas".
Rucci junto a varios intendentes que componen la liga de jefes de municipios petroleros y de energía, se reunieron en las últimas horas con funcionarios de la cartera de medio ambiente de Neuquén para hacer nuevamente los planteos pero en esta oportunidad, con elevado tono de exigencia.
Según trascendió, la firma del decreto viene acompañada de un presupuesto especial para la compra de vehículos doble tracción, equipamiento de fotografía y de filmación de alta definición y otros aparatos para realizar mediciones.
La actividad se denomina la guardia activa y permanente del medio ambiente. Pero si bien el poder de policía para ingresar a las áreas, tomar registro de las operaciones y controlar a las empresas ahora le pertenece a los municipios, el cobro de multas por derrames e incidentes le sigue correspondiendo a la provincia.
La aplicación de sanciones monetarias que, con la reforma de la ley pueden llegar a los cinco millones de pesos, es de derecho exclusivo del gobierno de Neuquén sin participación de las municipalidades.
Fuente: Río Negro
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