En la calle 13 de Junio 1728, Barrio Residencial, casi Tucumán, en Rincón de los Sauces, ocurre algo particular con los chicos de la ciudad. Pasan por el lugar, se empinan y espían por la ventana para ver la casa de Antonio Naranjo, el Ratón Explorador.
Este simpático personaje, un pequeño ratón blanco de ojos brillantes que viste un atuendo de aventurero con sombrero de safari, chaleco con bolsillos y mochila a la espalda, pronto tendrá su propio libro de aventuras ilustrado por Graciela. El proyecto incluye además videos y dibujos para pintar, logrando encender la ilusión de los más chicos y de los grandes.
Entre las 10 y las 11 de la mañana, Graciela abre la puertita de la casa del ratón y la deja abierta hasta las 6 o 7 de la tarde para que los niños puedan pasar a espiar. Todos los días le cambia un poco la escenografía para que se vea que hay movimiento y que el ratoncito salió a explorar, por lo que los chicos pueden pasar seguido para ver cómo está la casa.
La idea surgió a partir de los viajes que realizó Graciela por distintos países y ciudades, donde observó que cada pueblo tiene un personaje representativo de su cultura. Al replantearse por qué su ciudad no lo tenía y notar que nadie lo había hecho, decidió asumir la iniciativa:
“Es brindar un espacio para soñar, un minuto para repensar la infancia en los grandes y de soñar para los chicos, porque hoy en día se ha perdido mucho eso. Crear un mundo imaginario a partir de ver la casa, pintar un dibujo, mirar los videos y después disfrutar del libro”, explica.
Botines Viejos
La primera obra de la autora fue Botines Viejos, un libro publicado el año pasado que aborda una temática completamente diferente y de gran intensidad. Inspirado en su propia vida, trata sobre el abuso, la autoridad sobre los niños, el maltrato infantil y lo que significa ser adoptada en una familia que no estaba preparada para ello.
El libro relata lo que implica perderlo todo, vivir en la calle, empezar de nuevo y atravesar pérdidas como la muerte de un hijo, enfocándose en la superación de los momentos difíciles de la vida. Esta obra fue declarada de Interés Municipal por el Concejo Deliberante, se incorporó para enseñarse en escuelas secundarias locales y llegó a países como España, donde recibió la aceptación de especialistas en filología.
La historia de Graciela
Graciela Martínez nació en Bariloche, fue adoptada y se crió en la provincia de Salta, donde vivió hasta los 23 años. A esa edad se trasladó al Sur, donde trabajó como docente en escuelas albergue y escuelas rurales.
Hace 23 años que vive en Rincón de los Sauces.
Tras jubilarse de la docencia, se planteó qué hacer en esta nueva etapa, con el objetivo de brindarle algo propio a la sociedad, lo que la llevó a desarrollar estos proyectos literarios y culturales para la comunidad.
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