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La empleada municipal no fue asesinada por su hijo

Así lo demuestran las pericias forenses donde ninguna muestra recogida en la escena del crimen corresponde con el menor detenido, quien fue liberado.
Darío Hernán Irigaray
Por Darío Hernán Irigaray

En el marco del aberrante hecho que sucedió el pasado domingo 11 de agosto, donde una joven mujer de 39 años fuera torturada y estrangulada, y su hijo de 17 años fuera inicialmente señalado como principal sospechoso, ahora la justicia lo desestimó debido a que ningún elemento recolectado coincide con el menor.

Inicialmente el joven había admitido ser el autor del terrible hecho al ser interrogado por personal policial, confesión que no posee valor judicial alguno, y ahora se barajan diversas hipótesis, como ser la de encubrir a un tercero.

Las muestras genéticas de ADN obtenidas de la soga con la cual fue estrangulado el cuerpo no coinciden con las del joven, así como otras recolectadas en sábanas y en la escena del crimen en general, ni las huellas del calzado que dejó el supuesto homicida. Tampoco las pericias psiquiátricas y psicológicas lo incriminaron.

Debido a este giro en la causa, el defensor del Niño y el Adolescente, Raúl López, pidió su sobreseimiento, con el cual el fiscal Germán Martín estuvo de acuerdo y el juez Dardo Bordón lo concretó. El expediente pasará ahora a la fiscal Sandra Ruixo, quien deberá reorientar la pesquisa hacia otros posibles sospechosos.

La mujer fallecida era empleada de la municipalidad de Rincón de los Sauces, y este hecho conmovió a la comunidad, debido a su violencia y crueldad, ya que el cuerpo fue encontrado por un vecino que dio aviso a la policía, quien al acercarse a la vivienda del barrio Adus, donde la música estaba a todo volumen, se encontró con el cuerpo estrangulado con una soga, golpeado y con quemaduras de cigarrillo, trascendiendo que había problemas de alcoholismo y violencia intrafamiliar.

Mientras el joven permanecía internado en un hogar, donde empezó un tratamiento para sus adicciones, su abuela se acercó para intentar reconstruir su relación y paralelamente la investigación avanzó en el análisis de las muestras recolectadas.

En la soga con la cual estrangularon a la mujer, se encontró ADN masculino que no pertenece al adolescente, así como las muestras tomadas de una sábana, ni del hisopado realizado a la víctima. Las huellas de zapatillas que quedaron en la vivienda no se corresponden con el calzado del menor de edad.

El adolescente fue sobreseído en forma definitiva y se acordó que se irá a vivir con su abuela a una localidad del interior neuquino. En cuanto al homicidio, la investigación enfocará hacia otros posibles sospechosos.

Fuente: Diario Río Negro

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